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Pbro. Adán Cuevas Córdova.                (595) 953-5406
Correo Electrónico:  cultura@diocesisdetexcoco.org
 

 

 
  • Cultura:

"Con la expresión cultura, en general, se indica todo aquello con lo que el hombre afina y desarrolla sus innumerables cualidades espirituales y corporales; procura someter al mismo orbe terrestre con su conocimiento y trabajo; hace más humana la vida social, tanto en la familia como en toda la sociedad civil, mediante el progreso de las costumbres e instituciones; finalmente a través del tiempo formula, comunica y conserva en sus obras grandes experiencias espirituales y aspiraciones, para que sirvan de provecho a muchos; más aún, a todo el género humano," (Gaudium et Spes. 53).

  • Evangelización de la Cultura

"Por nuestra adhesión radical a Cristo en el bautismo nos hemos comprometido a procurar que la fe, plenamente anunciada y vivida, llegue a hacerse cultura. Así podemos hablar de una cultura cristiana cuando el sentir común de la vida de un pueblo ha sido penetrado interiormente, hasta <situar el mensaje evangélico en la base de su pensar, en sus principios fundamentales de vida, en sus criterios de juicio, en sus normas de acción> (Juan Pablo 11, Discurso inaugural, 24) y de allí <se proyecta en el ethos del pueblo... en sus instituciones y en todas sus estructuras> (Santo Domingo. 229).

  • Inculturación del Evangelio:

"La lnculturación del Evangelio es un proceso que supone reconocimiento de los valores evangélicos que se han mantenido más o menos puros en la actual cultura; y el reconocimiento de nuevos valores que coinciden con el mensaje de Cristo (...) Además, intenta la incorporación de valores evangélicos que están ausentes de la cultura, o porque se han oscurecido o porgue han negado a desaparecer." (Santo Domingo. 230).

  • Pastoral de la Cultura:

"La tarea de inculturación de la fe es propia de las iglesias particulares bajo la dirección de sus pastores, con la participación de todo el pueblo de Dios." (Santo Domingo 230).

"Los Padres sinodales han considerado justamente que <la nueva evangelización pide un esfuerzo lúcido, serio y ordenado para evangelizar la cultura>. El hijo de Dios, al asumir la naturaleza humana, se encarnó en un determinado pueblo, aunque su muerte redentora trajo la salvación a todos los hombres, de cualquier cultura, raza y condición. El don de su Espíritu y su amor van dirigidos a todos y cada uno de los pueblos y culturas para unirlos entre sí a semejanza de la perfecta unidad que hay en Dios uno y .trino. Para que esto sea posible es necesario inculturar la predicación, de modo que el Evangelio sea anunciado en el lenguaje y la cultura de aquellos que lo oyen." (Iglesia en América. 70).