Horarios de Misa

 Lunes, martes, jueves, viernes y sábados en Catedral 8:00 y 12:00 horas, Templo de la Tercera Orden 19:00 horas.

 Miércoles: 8:00 y 12:00 hrs.

 Domingo: 8:00, 09:00 en la Tercera Orden, 10:00, 12:00, 13:00, 18:00, 19:00 y 20:00

 

Horarios de Confesiones

  • Lunes 08:00 
  • Martes: 12:00
  • Jueves: 08:00 en Catedral y 18:00 en la Tercera Orden
  • Viernes: 08:00 
  • Sábados: 08:00 

 

Juramentos: Jueves a las 17:00 horas en 

 

Horarios de Oficina

  • Lunes, martes, jueves y viernes de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00 horas.
  • Sábados de 10:00 a 14:00 horas

 

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Historia

Esta pequeña capilla prolonga la capilla de la enseñanza. En la actualidad se le conoce por el nombre de capilla de San Antonio.  Se piensa que originalmente fue construida por una cofradía reservada a los indios en la época colonial.

Descripción

La planta y la estructura de la capilla son muy sencillas: una pieza rectangular sin bóveda que actualmente no conserva rastro alguno de la decoración interior original, pero que tiene una tribuna y un techo de marquetería con muy bello efecto. La portada se organiza en torno a un arco mixtilíneo sin archivolta, sostenido por pilastras almohadilladas, cuyo entablamiento tiene arriba un nicho vacío. Columnas salomónicas flanquean el nicho y arriba de éste se apoya un óculo de perfil mixtilíneo. La decoración mezcla representaciones animadas por angelillos, querubines y guirnaldas –en las enjutas del arco y a los lados de la portada- y ornatos vegetales en los frisos verticales.

A esta capilla la prolonga una pieza rectangular muy sobria (quizá la antigua sacristía), abierta directamente al atrio mediante una puerta rectangular, de encuadramiento monumental decorado con flores y follaje muy estilizados, parecidos a los del entablamiento de las pilastras de la portada de la capilla y a aquellos que rodean el nicho.

Historia
Esta capilla, es  conocida hoy como la capilla de la Tercera Orden, y aunque en 1965  tenía la dignidad de “Templo expiatorio” inclusive  “Santuario Guadalupano”, el común de los fieles en la actualidad ya no lo identifican con estos nombres.

Probablemente esta Capilla era sede de una cofradía de españoles desde el siglo XVI, pero estaba destinada al servicio de los miembros de la Tercera Orden  (es decir para laicos franciscanos) tal como lo prueban los vestigios del edificio de la segunda mitad de ese siglo,  vueltos a emplear en la construcción del siglo XVIII. Ninguna fuente manuscrita da testimonio de la antigüedad de esta fundación.

Por el libro de la Cofradía, correspondiente a los años 1684-1739, se sabe que el inicio de la reconstrucción de la capilla data de 1725, aunque no hay mención alguna de su terminación, lo que hace suponer que en 1739 todavía no se había puesto de nuevo en servicio, hipótesis probable, si se compara con la reconstrucción de la capilla de la Tercera Orden Franciscana de Toluca que duró trece años. En este libro sólo se hace dos veces referencia a la obra, pues todos los datos prácticos referentes a la evolución de la fábrica no se conservaron. La primera alusión a la obra data del 11 de julio de 1725, fecha de la transferencia del Santo Sacramento a San Antonio, donde permanecerá hasta el final de la construcción de las obras. La segunda es con fecha 28 de abril de 1726, cuando el padre Joseph de Puemes, “vicario in capite y juez eclesiástico de esta ciudad, ministro hermano mayor que fue de dicha Venerable Orden Tercera”, hace un importante donativo.

 

Descripción
La planta de la capilla es parecida a la de San Antonio: una cruz latina con bóvedas de cañón sobre los cuatro tramos de la única nave, el crucero y el ábside, una cúpula octagonal sobre pechinas en el crucero y un coro arriba del porche.

La portada principal consta de dos cuerpos y un remate semicircular. El primer cuerpo conserva el arco lobulado de la portada del siglo XVI, decorado con flores de lis labradas en la piedra, en la clave se encuentra la efigie de un obispo, quizá San Luis de Tolosa, miembro de la Tercera Orden Franciscana, enmarca este arco un par de enjutas con follaje y flores al estilo del siglo XVI. También en este primer cuerpo de la fachada  se contemplan dos pares de columnas salomónicas aunque un tercio de cada una de ellas es liso, que sostienen un friso decorado con follaje. Estas columnas dan paso a un prolongamiento del segundo cuerpo.

En el segundo cuerpo se observan 2 pares de  columnas tritóstilas con estrías onduladas en la parte superior, éstas están dispuestas a ambos lados del nicho central que guarda una imagen labrada en cantera de un santo no identificado. Además, arriba de este nicho con remate lobulado se abre un óculo octagonal de doble encuadramiento, el primero también octagonal y el segundo adopta la forma de un rectángulo acodado, enmarcado bellamente por motivos vegetales y follaje. Arriba de esto se encuentra uno de los símbolos franciscanos  (el brazo de Cristo cruzado con el brazo de San Francisco), que viene a ser el remate de la fachada.

Cabe observar los frisos verticales entre columna y columna  del segundo cuerpo, inclusive existen dos personajes dos personajes recostados entre los capiteles de las columnas del segundo cuerpo. En especial llaman la atención los arcángeles a ambos lados del nicho central ataviados como indios, uno sosteniendo en la mano derecha la vara florida, y el otro en la mano izquierda la palma del martirio.

La portada lateral corresponde al muro oeste del templo. Al igual que la portada principal, consta de dos cuerpos y un remate semicircular. El primer cuerpo conserva el ordenamiento de la portada primitiva: las estrechas pilastras laterales finamente labradas como plumajes coronadas por un capitel circular labrado como piedra de molino, las cuales enmarcan el arco conopial doble con archivoltas decoradas sucesivamente con flores de ocho pétalos, dos canes emplumados sin cabeza y con el collar del toisón de oro. Cabe mencionar que esta fachada es un curioso sincretismo de lo europeo y el tequitqui mexicano.  En el siglo XVIII solo se agregaron algunos ornatos vegetales y ciertas molduras en las enjutas del arco y en el entablamiento de las pilastras.

El segundo cuerpo esta delimitado por columnas salomónicas pareadas. Está adornado con nichos que guardan las figuras de la Virgen y de dos personajes sin atributos que parecen ser San Luis de Francia y San Fernando de Castilla, miembros de la Tercera Orden Franciscana. Pares de pilastras lisas flanquean el nicho central y los nichos laterales están rematados por paneles rectangulares tablerados con flores. Además, en el remate semicircular decorado con ramilletes de flores, se abre un óculo octagonal en cuya base se apoyan dos angelitos sentados en los capiteles de las pilastras que flanquean el nicho central.

Historia

El nombre dado comúnmente a esta capilla por el clero y los texcocanos es el de capilla de La Enseñanza o capilla de Fray Pedro de Gante, cosa muy comprensible pues en ese mismo lugar este famoso franciscano flamenco fundó la primera escuela para indios, La Escuela de artes y oficios. Es casi seguro que se trataba de la capilla de la cofradía del Santo Sacramento, una de las más importantes de Texcoco, cosa que se puede confirmar por la existencia de una representación de una custodia en el último cuerpo  y nicho de la portada.

La fundación de la cofradía y la construcción de la capilla original probablemente se remontan muy lejos en el tiempo, sin que se tengan  pruebas de su antigüedad, pero por la arquitectura que posee y por la tradición popular sea la construida por Fray Pedro de Gante. La fachada actual pertenece a mediados del siglo XVIII por la presencia de soportes estípites en la portada. ¿Cuál era su fachada original? no se sabe, pero era común en siglos pasados cambiar la ornamentación de las fachadas,  así que esta capilla no pudo haber sido la  excepción.

Descripción

El edificio es de planta rectangular. Su única nave consta de dos tramos cubiertos por cúpulas planas sobre pechinas. El presbiterio está cubierto por una cúpula ovalada sobre pechinas que descansa en un pequeño tambor. El ábside rectangular que lo prolonga está cubierto por una bóveda de cañón. Al nivel del segundo tramo se abre una pequeña puerta, hacia el atrio.

La portada consta de dos cuerpos y un remate, separados por fuertes cornisas rectilíneas. El arco rebajado del primer cuerpo tiene enjutas decoradas con motivos vegetales. Ésta entrada al templo, tiene a ambos lados columnas estípites pareadas.
En el segundo cuerpo se abre un óculo mixtilíneo encuadrado por columnas salomónicas pareadas, y a cada lado de la ventana se observan dos angelitos que en la mano portan algún símbolo de la pasión de Cristo.

La decoración de esta portada es tosca y sobria a la vez. Y se concluye con la representación de una custodia dentro del nicho custodiado por pares de columnas salomónicas. Dos angelitos también con símbolos de la pasión en la mano, están encaramados en los pináculos de las columnas del segundo cuerpo. El remate de esta sencilla fachada lo compone una espadaña con una sola campana.

Parte del trabajo de los evangelizadores era el impartir Sacramentos. Al respecto Fray Julián Garcés y Fray Toribio de Motolinía comentan que el sacramento de la penitencia o reconciliación comenzó a impartirse en Texcoco en el año de 1526, con mucho esfuerzo ya que era gente nueva en la fe cristiana, y había que explicarles y darles a entender qué cosa era este sacramento. Poco a poco lo fueron logrando el número de penitentes era tanto que los confesores invertían varias horas para este menester.

El Sacramento del matrimonio en esta tierra de Anahuac, o Nueva España, se comenzó a administrar solemnemente en Texcoco. “En el año 1526, domingo 14 de octubre, se desposó y casó publica y solemnemente Don Hernando, hermano del señor de Texcoco, con otros siete compañeros suyos, criados todos en la casa de Dios, y para esta fiesta llamaron de México, que son cinco leguas, a muchas personas honradas, para que festejasen sus bodas. Acabada la misa, los padrinos con todos los señores y principales del pueblo, que Tezcoco fue muy gran cosa en la Nueva España, llevaron sus ahijados al palacio o casa del señor principal, yendo delante muchos cantando y bailando; y después de comer hicieron muy gran netatilztli o baile”.[1]

 

[1] P. Mariano Cuevas. “Historia de la Iglesia en México” v .II p. 216

Quiénes Somos:

La Diócesis de Texcoco es una Iglesia misionera, que fiel a Cristo y presidida por su Obispo, integra a través de estructuras de comunión y participación a todos los bautizados y hombres de buena voluntad, que con la riqueza de sus dones y carismas, evangelizan y hacen presente el Reino de Dios.