Solidaridad con las hermanas Diócesis de La Paz, Tehuantepec y las afectadas por los fenómenos hidrometeorológicos y sísmicos

Ciudad de México, a los ocho días del mes de septiembre del año del Señor de 2017

A los Señores Obispos, al Clero, a la Vida Consagrada y a los Fieles Laicos de las Arquidiócesis, Diócesis y Prelaturas de la República Mexicana, y a todas las personas de buena voluntad:

Queridos hermanos: 

Nuestro país está sufriendo por distintas catástrofes hidrometeorológicos y sísmicos: el huracán Lidia que azotó la Península de Baja California Sur, por las lluvias constantes, por el terremoto de este 7 de septiembre y por el huracán Katia que se encuentra en el Golfo de México.

La tormenta tropical “Lidia” como lo habíamos mencionado en el documento anterior, en su paso por la Diócesis de La Paz, B.C.S., dejó varios daños a las vías de comunicación terrestre en la Carretera Peninsular, la infraestructura urbana, servicios de agua potable, de electricidad, telefonía convencional y celular, siendo la zona más afectada el Municipio de Los Cabos (principalmente Cabo San Lucas y San José del Cabo).

Durante los días de precipitación pluvial más de 6,000 personas fueron evacuadas e instaladas en refugios temporales donde estuvieran seguros.

La tormenta en su paso por ésta zona, inundó habitaciones, calles, principalmente en las áreas más vulnerables, arrasando con sus casas, vehículos, por lo que sus propietarios perdieron todas sus pertenencias.

Oficialmente se da a conocer la muerte de 6 personas a causa del fenómeno climatológico, y se reporta que posiblemente se encuentren más personas fallecidas, ya que hasta el momento se hallan varios vehículos enterrados.

Los Párrocos de las áreas afectadas, junto con los Laicos de la comunidad, están en constante atención, llevando alimentos y cobijo a los damnificados. Se establecieron en sus Parroquias, Centros de Acopio y con los grupos se organizaron para estar asistiendo a las personas en desgracia.

En esta temporada de huracanes hemos visto padecer, algunos de manera muy cercana, lluvias intensas provocando deslaves e inundaciones en varias partes del país.

A esto se suma el reciente terremoto de 8.4° ocurrido en la noche de este jueves 7 de septiembre con epicentro al sureste de Tonalá, Chiapas. El diagnóstico de la situación nos enfoca a necesidades en las Diócesis de Tehuantepec, Tapachula, Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez y otras más con afectaciones en distinto grado.

Es importante decir que está latente la amenaza del huracán Katia que al momento de publicarse la presente se encuentra estacionado en el Golfo de México, frente a las costas de Veracruz. Por la experiencia de otros fenómenos se prevén tormentas y lluvias torrenciales y se pueden esperar daños considerables en territorios que ocupan las Provincias de Xalapa, Hidalgo, Puebla y diócesis del centro del país.
Es por ello que, frente a este escenario, invitamos a la solidaridad de nuestra Iglesia a través de una colecta económica que podamos promover en nuestras diócesis y comunidades para direccionar los apoyos a las distintas comunidades que más los necesiten.
 
Ponemos a su disposición la cuenta bancaria de nuestra Cáritas nacional:
BBVA Bancomer
A nombre de: Cáritas Mexicana I. A. P
Número de cuenta: 0123456781,
CLABE INTERBANCARIA: 012 180 00123456781 5
 
Los donativos son deducibles de impuesto y para solicitar su recibo, favor de enviar los datos fiscales y comprobante de depósito al correo: emergencias@ceps.org.mx (Tels. 01 (55) 55631604 y 01(55) 55636543. 

Que Nuestra Señora de Guadalupe, Emperatriz de América, ampare a las familias de La Paz, las sostenga y acompañe. 

+Francisco Card. Robles Ortega
Arzobispo de Guadalajara
Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano 

+Alfonso G. Miranda Guardiola
Obispo Auxiliar de Monterrey
Secretario General de la Conferencia del Episcopado Mexicano

Quiénes Somos:

La Diócesis de Texcoco es una Iglesia misionera, que fiel a Cristo y presidida por su Obispo, integra a través de estructuras de comunión y participación a todos los bautizados y hombres de buena voluntad, que con la riqueza de sus dones y carismas, evangelizan y hacen presente el Reino de Dios.