¡El sábado 2 y domingo 3 de junio de 2018 tenemos una cita en la XVIII Feria del Seminario Mayor de Texcoco! Por tercer año consecutivo, celebramos la Fiesta de la Misericordia, la cual abre las puertas a las familias y agentes de pastoral para experimentar un ambiente de fe, armonía y reconciliación.

La Feria del Seminario tuvo su inicio en junio de 1999, con la iniciativa del equipo formador y seminaristas de aquel entonces, con el apoyo y colaboración del obispo, párrocos y agentes de pastoral de todas las parroquias. Hemos contado con la grata visita de familias provenientes de Texcoco, Chimalhuacán, Tezoyuca, Chicoloapan, Atenco, Tepetlaoxtoc, Papalotla, Chiconcuac y Chiautla, que conforman el territorio de la Diócesis de Texcoco, y también de los Estados de Tlaxcala, Hidalgo y la Ciudad de México, principalmente.

El 2 de junio, durante la “Fiesta de la Misericordia”, tendremos momentos de adoración, alabanza, confesión y otros elementos para disfrutar de la Misericordia Divina. También contaremos con el Pabellón Cultural, donde se presentarán ponencias sobre temas de alto realce histórico sobre los pueblos del Valle de México y sus grandes personajes; junto con ello también se monta un Pabellón Vocacional, donde las comunidades religiosas darán a conocer sus carismas y misión en la Iglesia, y motivan a jóvenes y adolescentes a vivir una experiencia de encuentro personal con Dios para discernir su Vocación.

Realizar la Feria tiene la finalidad de colaborar con la formación de los futuros sacerdotes, es decir, los seminaristas en formación, recaudar los fondos económicos para el sostenimiento del Seminario, y compartir la alegría con todo el Pueblo de Dios en una fiesta de comunión eclesial.

Habrá Misa cada hora, eventos culturales, comida típica, puestos parroquiales, tómbola, restaurante, jaripeo, espectáculos, reina de la feria, juegos mecánicos, teatro del pueblo y mucho más.

Quiénes Somos:

La Diócesis de Texcoco es una Iglesia misionera, que fiel a Cristo y presidida por su Obispo, integra a través de estructuras de comunión y participación a todos los bautizados y hombres de buena voluntad, que con la riqueza de sus dones y carismas, evangelizan y hacen presente el Reino de Dios.