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¡Y la Piedra era Cristo!

Texcoco, Estado de México, 23 de mayo 2019. “Esta mañana nos congregamos como iglesia particular de Texcoco, para vivir juntos la consagración de la Roca de Coatlinchan, que se convertirá en nuestro altar”. Fueron palabras de Juan Manuel Mancilla, Obispo de Texcoco, durante la Consagración del Altar fijo de la Santa Iglesia Catedral de la Inmaculada Concepción en Texcoco.

Desde hace tiempo se anhelaba un altar fijo en el templo de Catedral, y hoy se hizo realidad. En palabras de Mons. Juan Manuel Mancilla Sánchez, obispo de Texcoco: “Hoy un propósito que se tiene al colocar el altar fijo de nuestra catedral, es que se haga realidad visible esta profecía del último rey de Texcoco y que, además, en el lugar -reino de Texcoco- en el que se pretendió adorar a TLÁLOC, hoy se adore al Dios verdadero y a su Hijo Jesucristo con todas nuestras fuerzas y emoción”.

La piedra para el altar fue donada por los ejidatarios de Coatlinchán que actualmente pertenece al municipio de Texcoco. El nombre de esta piedra es Andesita, se trata de una  roca volcánica caracterizada normalmente por una textura hipocristalina (compuesta de vidrio y de cristales). Las vetas más grandes se encuentran en los Andes, y a pesar de su rudeza contiene millones de partículas resplandecientes.

 

Por qué un Altar fijo en la Catedral de Texcoco

El Concilio Vaticano II ha recomendado y cree “conveniente que en todas las iglesias exista un altar fijo, que signifique más clara y permanentemente a Cristo Jesús, la PIEDRA viva (1Pe 2, 4; Ef 2, 20).

Según la costumbre tradicional de la Iglesia y por su significado, la mesa del altar fijo debe ser de piedra.

Fue una roca donde El Señor dio de beber a su pueblo en el desierto y desde la que con el paso del tiempo el salmista descubre que también de ella mana leche y miel para alimentar a todas las personas que se acerquen a Dios, donde serán fortalecidos y consolados los débiles, los que se sienten sin fuerza, ellos experimentarán la paz y el consuelo.

En este momento histórico de nuestro caminar dentro del Plan Diocesano de Renovación Pastoral, en la primera Etapa y primera Fase, hemos ido practicando la reconciliación, y estamos a pocos días de entrar en la segunda Fase: la Fraternidad. La consagración de la mesa del altar, es el signo de la comunidad fraterna, hospitalaria y compasiva.

Se comprende que la Eucaristía es el acto de comer y compartir el pan y la vida en comunión fraterna. Compartir la comida con alguien es reconocerlo como hermano, es incluso hacer realidad lo que el Señor ordenó a Moisés: que el pan de su santuario fuera un “Pan con Rostro” Ex 25, 30.

Nuestro Dios, el Dios de Israel se ha querido auto revelar como la ROCA, alimento, fortaleza, consuelo, escondite, alegría, gozo, paz, seguridad, todo esto lo ha querido concentrar en su Hijo con la firmeza y garantía de una ROCA.

Queremos que en esta piedra esté concentrada la vida, la historia de nuestra diócesis, y por eso es emocionante que nuestros queridos hermanos obispos hayan querido darle tanta importancia también, junto con nosotros, a este momento de bendición.

 

Cuáles son las sagradas reliquias que se colocaron en el Altar fijo.

Siete reliquias son las que se colocaron en el altar: la de san José Sánchez del Río, san Juan XXIII -quién dio la declaración de consagración de nuestra Diócesis-, Josémaría Escrivá de Balaguer, san Pascual Bailón, san Pío X, San Antonio de Padua y san Martín de Porres.

La celebración Eucarística y el rito de Consagración del Altar fijo, así como de la bendición del Ambón y del Sagrario fue realizado por Sr. Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, quien fue de 1997 a 2009, III Obispo de Texcoco.

Concelebraron: el Arzobispo de Tlalnepantla, José Antonio Fernández; el Arzobispo de San Luis Potosí, Jesús Carlos Cabrero Romero; el Arzobispo emérito de Yucatán, Emilio Carlos Berlié Belaunzarán; el Obispo de Izcalli, Francisco González Ramos; el Obispo de Ciudad Obregón, Felipe Padilla; el Obispo de Cuautitlán, Guillermo Ortiz Mondragón; el Obispo de Tepic, Luis Artemio Flores Calzada; el Obispo de Valle de Chalco, Víctor René Rodríguez Gómez; el Obispo de Teotihuacán, Guillermo Francisco Escobar Galicia; el Obispo de Nezahualcóyotl, Héctor Luis Morales Sánchez; el Obispo Auxiliar de México, Andrés Vargas; el Obispo auxiliar de Tlalnepantla Efraín Mendoza Cruz y el Obispo auxiliar de Tlalnepantla, Jorge Cuapio Bautista. Así mismo concelebró el Presbiterio de la Diócesis de Texcoco.

 

Codipacs Texcoco.

Quiénes Somos:

La Diócesis de Texcoco es una Iglesia misionera, que fiel a Cristo y presidida por su Obispo, integra a través de estructuras de comunión y participación a todos los bautizados y hombres de buena voluntad, que con la riqueza de sus dones y carismas, evangelizan y hacen presente el Reino de Dios.